lunes, 30 de abril de 2012

Ante la adversidad: frustración, indefensión o resiliencia




La frustración es un estado de decepción que se da cuando no se alcanza aquello que se desea. A todos no nos afectan las mismas cosas de la misma manera, puesto que hay un umbral de tolerancia y cada persona se posiciona en un punto.
La baja tolerancia a la frustración tiene sus comienzos en la infancia, el niño quiere las cosas y las quiere ya, son egocéntricos y no manejan el concepto tiempo. Si a lo largo de nuestra infancia hemos salido victoriosos con todo lo que queríamos, crecemos con la sensación de que merecemos todo ahora, incapaces de esperar, confundiendo lo que deseamos con lo que necesitamos. Pero la realidad es otra y la frustración es parte de la vida, tendremos que aceptar la realidad y a partir de ahí ser proactivos.
Es decir, tenemos que reconocer que la crisis está afectando seriamente la disminución de posibilidades de encontrar trabajo tan pronto como otras veces, pero debemos afrontar y hacer la búsqueda de empleo de otra manera y no tirar la toalla, porque la base del problema no está en la frustración que nos ocasiona no tener tantas entrevistas como en otras ocasiones, sino en nuestra actitud ante ese hecho. Tolerar la frustración significa abordar los problemas de nuestra vida a pesar del sufrimiento que pueden causar.
“Enquistarse en la soledad y la frustración, quejarse constantemente y continuamente de las desdichas y tragedias que nos acosan y no hacer absolutamente nada para modificar aquellas situaciones que nos angustian es un camino certero y seguro hacia la depresión. Camino, por supuesto, que es recorrido a solas…” Eric Fromm.

Indefensión según la RAE significa: “Falta de defensa, situación de las personas o cosas que están indefensas”
Martin Seligman (1991) observó que mientras unas personas se enfrentan a sus problemas sin venirse abajo otras personas son incapaces de no hundirse. Una de las conclusiones de sus investigaciones fue que las personas que se han visto acorraladas en situaciones altamente aversivas ante las cuales no podían reaccionar o huir, aprenden a sentirse desamparadas y dejan de confiar en su valía, aprenden a ser indefenso a priori. Esta indefensión está acompañada de pensamientos destructivos que son la base de nuestra conducta posterior. Estas personas, según Seligman, han construido la creencia limitadora de: “no vale la pena hacer nada, porque haga lo que haga nada cambiará”. Y con este pensamiento tenemos que tener cuidado porque puede dar lugar a la “profecía autocumplida” si mi expectativa sobre encontrar trabajo es que es imposible por la situación que me rodea, y porque no puedo hacer nada para cambiarlo, probablemente se cumplirá. En este vídeo se ve lo fácilmente que podemos caer en este estado de indefensión:

La Resiliencia según Edith Grotberg (1998) es La capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas y ser transformado positivamente por ellas”  Si desarrollamos esta capacidad, no sólo afrontaremos las situaciones difíciles como el desempleo sino que además sacaremos provecho y creceremos de forma personal y profesional.

Los pilares de la resilencia son los siguientes:
  • Autoestima http://bit.ly/IItg3p
  • Introspección que es el arte de preguntarnos a nosotros mismos y darnos una respuesta honesta.
  • Independencia, es decir, saber fijar los límites entre uno mismo y el medio con problemas.
  • Capacidad de relacionarse: la habilidad para establecer lazos e intimidad con otras personas para balancear la propia necesidad de afecto con la actitud de brindarse a otros.
  • Iniciativa, ponerse a prueba en tareas progresivamente más exigentes. http://bit.ly/JHVpby
  • Humor, muchas veces reírnos de nuestra sombra nos ayuda a sobrellevar mejor las dificultades.
  • Creatividad, hacer las cosas de diferente manera.
  • Moralidad, que es la base del buen trato hacia los otros.
  • Capacidad de pensamiento crítico. 

martes, 24 de abril de 2012

Descubre tu Talento y Muestra tu Valor Añadido.



Pilar Jericó:Una persona con talento es un profesional comprometido que pone en práctica sus capacidades para obtener resultados superiores en un entorno y una organización determinadas”.
Según esto, no tenemos que ser Mozart para ser talentosos, valdría con hacer algo ordinario de manera extraordinaria.
Pero con el Talento se nace o se hace. En realidad, nacemos con una serie de capacidades que nos distinguen de los demás, pero si no las conocemos y las desarrollamos no saldrán a la luz y se quedarán en el camino. Así que la primera pregunta que nos deberíamos de plantear es ¿cuál es mi talento?
Siguiendo con Pilar Jericó, se puede ver muy bien en la siguiente gráfica qué componentes tiene el talento:


Como se puede observar si tengo la capacidad y el compromiso pero no actúo, llegaré tarde y no desarrollaré mi talento individual.
Si puedo y paso a la acción sin el compromiso necesario, terminaré desmotivado.
Si actúo y tengo compromiso pero no tengo las capacidades suficientemente desarrolladas, el resultado son buenas intenciones pero ineficientes.
Así que para desarrollar nuestro potencial es importante que nos conozcamos y sepamos nuestros puntos fuertes para seguir alimentándolos y nuestros puntos débiles para poder mejorarlos. http://bit.ly/K4Q9h3
Según Guadalupe Fernández los seres humanos somos inconscientemente incompetentes, de forma que hemos de averiguar nuestras propio límites (puntos débiles) para crecer.El verdadero Conocimiento es conocer la medida de la propia ignorancia”, afirmaba Confucio.
Una vez que tenemos conocimiento sobre nosotros mismos, probablemente tengamos que plantearnos un cambio y un verdadero compromiso, porque para desarrollar nuestro talento tendremos que practicar, entrenarnos, formarnos y fijar un plan de acción.
Las personas que tienen un alto rendimiento cumplen las siguientes características:
  • Fuerte orientación hacia objetivos, es decir se fijan metas claras y definidas desde temprano.
  • Son constantes y persistentes.
  • Tienen destrezas interpersonales, se llevan bien con los demás, obteniendo ayuda y colaboración hacia el logro de la meta.
  • Corren riesgos con el fin de romper lo establecido y obtener resultados positivos que les aproxima hacia la meta.
  • Se gestionan correctamente el tiempo. http://bit.ly/FVEuPe
  • Manejan correctamente el estrés. http://bit.ly/Jn8tTz
  • Buscan desafíos que les acerquen a sus metas.
  • Visualizan la meta. Esta técnica ayuda a la mente a crear un mapa mental que permite seguir la misma.
  • Creen firmemente en su causa. 

martes, 17 de abril de 2012

Escuchar profundamente en las entrevistas.



El pensador hindú Krisnamurti escribió “Conversaciones y diálogos”
“Yo no sé si alguna vez te has parado a pensar cómo escuchas, no importa qué, tal vez un pájaro, el viento en las hojas de los árboles, el correr del agua, o tal vez un diálogo interno contigo mismo, o en una conversación con gente cercana, tus amigos íntimos, tu mujer o marido. Cuando intentamos realmente escuchar, descubrimos que resulta extraordinariamente difícil, porque siempre estamos proyectando nuestras opiniones e ideas, nuestros prejuicios, nuestro pasado, nuestros deseos o impulsos. Cuando estas voces son dominantes, apenas podemos escuchar lo que realmente se está hablando. Ese estado no tiene ningún valor para la escucha. Una persona escucha, y por tanto aprende, solo cuando se coloca en un estado de atención, de silencio, en el que todo ese ruido de fondo permanece suspendido, quieto. Solo entonces, en mi opinión, es posible comunicar”
Alguna vez habéis pensado en todo lo que nos perdemos por no escuchar. Y es que oír es bastante sencillo, pero escuchar activa y profundamente es otro cantar.
Es imprescindible desarrollar nuestra capacidad de escucha si queremos interactuar con los demás y que exista una buena comunicación. Escuchar activa y profundamente supone abrazar, aceptar y gradualmente dejar nuestro clamor interno.  Escuchar algo que creemos que ya sabemos no es fácil y normalmente no estamos preparados para ello.
Para escuchar activamente debemos:
  • Expresar nuestra disposición a escuchar, mostrando una actitud receptiva con gestos y con el cuerpo.
  • Tendremos que escuchar al emisor sin juzgar ni valorar lo que diga, no tenemos por qué ofrecer ayudas o soluciones hasta que no termine de comunicar.
  • Tampoco es deseable pensar lo que vamos a decir mientras la otra persona habla o contraargumentar.

Para realizar una escucha profunda tenemos que estar convencidos de que la persona que está hablando merece ser escuchada, puesto que el tema que nos expone también puede ser importante para nosotros.
  • La escucha profunda comienza por el respeto, no distanciarse de las personas cuando dicen que algo no les gusta, es comprender que todo el mundo puede enseñarnos algo.
  • Supone aceptar la diferencia como parte del todo. Aceptamos humildemente que no tenemos toda la verdad y que necesitamos estar abiertos a la verdad de los otros para reconocer una totalidad que, de otra manera, se nos escapa.
  • Escuchar profundamente es ir más allá de las palabras y respetar los silencios. Así reconoceremos la significación emocional de nuestro interlocutor.
  • Es comprender lo que siente nuestro interlocutor en cada momento aceptando y respetando sus ideas y emociones, aunque no opinemos lo mismo, es decir, realizar una escucha empática.

En el ámbito laboral es frecuente que con las prisas y las tareas pendientes no “tengamos tiempo para hacer una escucha de estas características” por eso muchas veces la comunicación no fluye, y los malentendidos hacen que retrasemos el trabajo o que no sea tan creativo como nos gustaría. 

lunes, 9 de abril de 2012

Afírmate, sé tú mismo/a




Afirmarse está muy relacionado con ser asertivo. Supone considerar en igualdad mis necesidades y las del otro, es hacer lo que pienso, digo y siento respetando al otro, pero sin supeditarme a sus deseos.

Cuando queremos expresar nuestros sentimientos, o pensamientos podemos encontrarnos con distintas ideas paralizantes:
  • La opinión que tengo sobre mí mismo/a.
  • Las opiniones que me merece la otra persona.
  • Miedo a las consecuencias negativas de nuestras acciones y decisiones.
  • Ideas preconcebidas, obligaciones y creencias
A menudo, en el ámbito laboral y personal dejamos de decir lo que pensamos por miedo a romper con la armonía, a provocar un conflicto por ir en contra de los intereses de los demás, pero cuando no nos atrevemos a afirmarnos, podemos mostrarnos pasivos o actuar de forma agresiva estando a la defensiva. 

Para romper este círculo deberíamos aceptar y expresar lo que sentimos, porque si no caeremos en el resentimiento, al aceptar nuestros sentimientos crece nuestro bienestar interior, disminuyen nuestros miedos y enfados.

Tenemos que dejar de ser reactivos y actuar de forma proactiva
  
Según Sthephen Covey la reactividad consiste en reaccionar o defenderse con respecto a un hecho, aumentando el círculo de las preocupaciones y se caracteriza por las 4 C de  crítica, comparación, competición y congoja. La crítica no es constructiva, la comparación con el resto de las personas puede bajar nuestra autoestima al igual que la competición contra los demás y la congoja puede convertirse en un estado permanente de ánimo, nuestra energía vital disminuye y está mal focalizada.

En cambio, si aumentamos el círculo de la influencia y somos proactivos actuaremos en función de nuestros valores y nos concentraremos en los elementos sobre los cuales tenemos influencia. Estaremos centrados en nosotros mismos, tendremos conciencia de nuestros sentimientos y nuestras aspiraciones (autoempatía), tendremos coraje para expresar nuestros sentimientos, necesidades y valores (asertividad) y comprenderemos a los demás, empatizando con ellos.

 
A la hora de expresar nuestros sentimientos, opiniones, necesidades y pensamientos tendremos en cuenta a la otra persona, eligiendo el momento adecuado  y  procuraremos que nuestro mensaje sea constructivo.
 
¿Cuánto tiempo pasas en tu vida intentando agradar a los demás en lugar de ser quien eres? Atrévete a ser tú mismo/a, porque cuando crees en ti mismo/a y haces lo que realmente te gusta, brillas y te muestras excelente.

Para ello te invito a que reflexiones sobre cuáles son las necesidades que se esconden detrás de tus sentimientos, permítete vivir esas sensaciones, una vez que seas consciente de tus deseos anímate y expresarlos, teniendo en cuenta todos los consejos anteriores. 

Puedes seguir el siguiente esquema para que tu petición ante los demás sea asertiva y poco a poco te reafirmes:

“Soy” o “ me siento” expresión de sentimientos.
“Y me gustaría” expresión de tu necesidad
“Te importa si….” Petición. 

La petición ha de dirigirse a alguien en concreto y dejarle capacidad de decisión, debe ser algo alcanzable y a corto plazo, se debe expresar en términos positivos.

Un ejemplo: "Me encanta el trabajo que realizo, ya sabes que es muy vocacional, necesito tiempo para centrarme en una sola tarea ¿te importaría si planificamos el trabajo semanalmente para que todo sea más productivo?"