martes, 28 de febrero de 2012

Efecto camaleónico y los estereotipos.




Los estereotipos son representaciones mentales que construimos a partir de información que observamos y analizamos, dicho análisis no es exhaustivo, racional, ni objetivo. Según Tajfel, introducen simplicidad y orden donde hay complejidad y variación, son los responsables de la minimización de las semejanzas entre los miembros que pertenecen a categorías distintas. Por tanto sirven para realizar categorizaciones.

Estereotipos, prejuicios y la discriminación son sesgos intergrupales, entendida por la tendencia sistemática a evaluar el grupo al que se pertenece de manera más favorable que al grupo al que no se pertenece.

  • La discriminación se manifiesta a nivel comportamental.
  • El estereotipo a nivel cognitivo global.
  • Los prejuicios a nivel actitudinal.


¿Cómo afecta todo esto en las entrevistas de trabajo? Uno de los errores del entrevistador es que en él se ponen en marcha las actitudes personales, prejuicios y estereotipos. Además la decisión se sesga por la primera impresión (algún estudio ilustra que casi el 90% de las decisiones e toman en función de los primeros cinco minutos).

Estamos de acuerdo en que el trabajo del entrevistador debe ser lo más objetivo posible, pero no deja de ser una persona y las personas usamos los estereotipos como atajos mentales, alterando nuestro sistema de toma de decisiones y ahorrando recursos mentales.

Por esta razón, cuando nos enfrentamos a situaciones o problemas que advertimos que son recurrentes o repetitivos, enseguida los clasificamos y estereotipificamos como tales, aplicándoles, sin mucho análisis, el mismo método de resolución.

Los estereotipos también están condicionados por creencias generalizadas, heredadas del pasado o producto de construcciones sociales. 

A nivel individual tienen la función de proteger el sistema de valores de un individuo y facilitar su identidad social. “Soy de determinado partido político con todos estos valores”

A nivel grupal tiene las siguientes funciones: control social para explicar acontecimientos a gran escala provocado por conflictos entre países, la función de justificar acciones contra otros grupos (conflictos entre hinchas de distintos equipos de fútbol), y la función de diferenciación de otros grupos.

En la actualidad existen muchos estereotipos que pueden deberse a diferentes características como clase social, edad, religión, etnia y sexo.

Por tanto,  a la hora de hacer la entrevista, tendremos en cuenta los distintos estereotipos para adaptar nuestra imagen a la de la empresa y evitaremos hablar de política, religión o de nuestro equipo de fútbol. Es decir, haremos un efecto camaleónico para parecernos el máximo posible al grupo al que nos dirigimos.

Aunque recientemente he descubierto que los camaleones cambian su color según el estado de ánimo, en este sentido jugamos con ventaja, os dejo un vídeo curioso:


lunes, 20 de febrero de 2012

¿Cómo quieres tu publicidad?





El currículum y la carta de presentación es la manera que tienen las empresas de conocernos.

Si pensamos que buscar trabajo es “vender” tu candidatura a las empresas, la función del currículum y la carta de presentación sería la que haría la publicidad en la venta de cualquier producto o servicio.

Y para hacer una buena venta, ¿qué tenemos que saber?

En primer lugar hay que conocer el producto, saber que características tiene, cuales son sus puntos fuertes y que necesidades cubre. Aplicado a la búsqueda de empleo sería autoconocimiento: qué podemos ofrecer a las empresas, cuál es nuestro perfil profesional y que capacidades tenemos. http://bit.ly/xo5eev Debemos ser conscientes de nuestra experiencia y formación también.

En segundo lugar, tenemos que conocer el mercado al que nos dirigimos: empresas del sector de actividad al que nos hemos dedicado o dónde es necesaria nuestra experiencia, formación y capacidades. Siguiendo con el símil de las empresas, sería el mercado al que me dirijo. Las empresas tienen claro al público al que se dirigen, no se dirige al mismo público el que quiere vender un coche de alta gama que un utilitario. Nosotros debemos tenerlo igualmente claro.

En tercer lugar, ya que conocemos el producto y el mercado, tenemos que hacer  publicidad. En nuestro caso, es la carta de presentación y el currículum. Así es como nos damos a conocer a las empresas. Y aquí surge la pregunta: ¿qué publicidad queremos para nosotros? ¿cuáles son nuestros puntos fuertes?. Volviendo a ejemplo de los coches, si vamos a vender un coche de alta gama nos centraremos en las prestaciones, la potencia, el diseño. Si vendemos un utilitario nos centraremos en el precio o el bajo consumo.

Lo que se pretende con la publicidad es interesar por nuestra producto. Si pensamos lo que hace la publicidad lo tendremos más claro. La publicidad es breve, llamativa y resalta los puntos fuertes del producto. Nosotros debemos hacer lo mismo.

No podemos hacer un currículum que sea tan extenso que parezca un manual, eso ya lo diremos en la entrevista.

Deberá ser llamativo, dentro de nuestro estilo personal. No vamos a hacer un currículum con un diseño innovador si nosotros no lo somos o muy formal si nosotros tampoco somos muy formales.

También debe resaltar nuestros puntos fuertes, es decir, aquello que nos vaya a hacer más interesantes para la empresa. En relación a esto, ¿hay alguna norma que diga como ha de ser la publicidad? Solo una, que no sea engañosa. Lo mismo nos podemos aplicar. Si lo que más me va a ayudar es la experiencia profesional lo pondremos en primer lugar o si es la formación, irá al principio.

En este momento hay que recordar el efecto halohttp://bit.ly/ys7nmu Según este efecto contrastado en cientos de experimentos en Psicología Social, a las cosas que nos parecen atractivas, bonitas o simplemente nos gustan, les atribuimos propiedades positivas. Es decir, si nuestro currículum está bien presentado, ordenado o nos parece bonito, será MEJOR que otro en que ponga exactamente lo mismo pero que no nos parezca bonito.

Para terminar solo nos queda tener en cuenta el efecto de primacía y recencia. ¿Cómo lo aplicamos? Lo que más nos va a ayudar lo ponemos al principio ya que sabemos que en ese lugar llegará más a la memoria de la persona que reciba nuestro currículum. Y tendremos cuidado con lo que ponemos en último lugar ya que esto también se le quedará en la memoria.

Y tú, ¿qué publicidad quieres?

Néstor Villa.

Psicólogo y Coach Laboral.

lunes, 13 de febrero de 2012

Comunicación eficaz en entrevista.



La comunicación es un proceso social que integra múltiples modos de comportamiento, desde el lenguaje verbal hasta los movimientos corporales: gestos, posturas y movimientos. Por lo tanto no es necesario hablar, ni siquiera mirar a los otros, para comunicarnos. Con sólo nuestra presencia física creamos una imagen en base a la que los demás hacen inferencias sobre nuestro estado, nuestros pensamientos, nuestra personalidad o nuestros deseos.
Tenemos que tener en cuenta que al utilizar el lenguaje empleamos conceptos y palabras, que pueden significar cosas diferentes para cada persona, pues cada uno tiene experiencias y se representa la realidad de forma personal.  
Para conseguir una buena comunicación es importante que exista congruencia y coherencia entre nuestra comunicación verbal y no-verbal. Si no hay coincidencia entre lo que decimos con palabras y lo que expresamos con el lenguaje del cuerpo se producirá una confusión en el receptor que acabará en desconfianza e incertidumbre. Así que es importante proyectar la mejor imagen de nosotros mismos, de forma sincera.
En una entrevista nuestros objetivos son:
  • Averiguar las características del puesto al que optamos.
  • Demostrar nuestras competencias para el puesto.
  • Conseguir que nuestra candidatura prospere frente a las demás.

Para conseguir estos objetivos, es importante que antes de acudir a la entrevista estudiemos de nuevo, como hicimos al redactar la carta de presentación http://bit.ly/wnPeHQ, qué es lo que más me interesa de la empresa y puesto de trabajo al que quiero acceder, y qué valor añadido puedo aportar a la empresa para destacar frente a los demás candidatos.
También, haremos uso del efecto halo http://bit.ly/ys7nmu, causando buena impresión tanto a través de nuestra imagen como de nuestro saludo.
En el Lenguaje verbal, tendremos en cuenta los siguientes puntos:
  • Saluda con atención e interés intentando memorizar el nombre del entrevistador.
  • Escucha atentamente y responde con naturalidad y sinceridad.
  • No cambies de tema si el entrevistador no te lo sugiere.
  • Demuestra que conoces la empresa, resalta lo positivo pero sin excesivas confianzas.
  • preciso, no alargues demasiado las respuestas.
  • Tómate unos segundos antes de contestar una pregunta difícil.
  • Si te preguntan por algún fracaso busca siempre respuestas positivas y serenas, evita respuestas negativas y menciones a problemas personales.
  • Evita las muletillas.
  • Deja que el entrevistador guíe la entrevista, no tengas prisa por hablar y no le interrumpas hasta que termine su pregunta, escucha atentamente y muestra interés por las preguntas.
  • Debes realizar preguntas que demuestren tu profesionalidad.
  • Muestra ilusión e interés por el puesto.
  • Relaciona las respuestas con el trabajo al que optas y con tus puntos fuertes.
  • Contesta sin agresividad, aunque el entrevistador te lleve a ello.

En el Lenguaje no verbal, es importante considerar los siguientes consejos:
  • El lenguaje del cuerpo es una forma de comunicación silenciosa que nos descubre aspectos de la personalidad que suelen pasar desapercibidos.
  • Da la mano con firmeza en el saludo, sin exagerar (sin dejarla muerta, ni dando excesivas sacudidas). Pero no seas tú el primero en ofrecerla. El saludo debe ser seguro, cálido y breve.
  • Mantén siempre el contacto visual, mira a los ojos y proyecta optimismo. Si son varios los interlocutores mírales alternativamente.
  • Procura evitar los signos externos de nerviosismo como rascarse, tocarse el pelo y otros movimientos repetitivos.
  • Busca una postura cómoda que te evite estar continuamente en movimiento. Mantén una leve inclinación del cuerpo hacia delante mostrando agrado o acuerdo.
  • Mantén una distancia prudencial del interlocutor, recordando que cada uno de nosotros necesita un espacio de unos cincuenta centímetros en torno a sí y que es conveniente no invadir el espacio de la otra persona.
  • Cuida tu imagen exterior, intenta estar en armonía con la imagen de la empresa.
  • Sonreír espontáneamente sin forzar la expresión ya que denota optimismo.
  • Acompañar lo que dices con gestos ayuda a subrayar el contenido de la comunicación.

La mejor improvisación es aquella que está bien preparada. Me gusta esta expresión, porque aunque tengamos que ser lo más naturales y espontáneos posibles, si me preparo las posibles preguntas de entrevista, tendré accesible la información que necesito, iré más tranquilo/a, dando lo mejor de mí.
Un saludo y Feliz semana


lunes, 6 de febrero de 2012

Que no te paralice el miedo.






Según la RAE miedo significa: Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario.

Si el miedo está producido por un riesgo real, se traduciría en prudencia, nos ayuda a actuar cautelosamente para reducir pérdidas. En cambio si responde a un miedo imaginario, puede resultar paralizante, por ejemplo miedo al fracaso, miedo a un futuro incierto, a los cambios que nos acontecen.

En realidad hay situaciones que no podemos evitar por mucho que lo intentemos, lo único que podemos hacer es:
  • Asimilar la situación que nos ha tocado vivir.
  • Transformar esas vivencias en una oportunidad para inventarnos de forma diferente.
Por ejemplo, si nos despiden del trabajo podemos vivirlo como una oportunidad para estudiar aquello que siempre quisimos, dirigirnos a un nuevo objetivo profesional más vocacional.

Pilar Jericó a través del siguiente relato habla sobre el miedo paralizante:

Un anciano Cherokee contaba a su nieto acerca de la lucha que se desarrollaba dentro de sí mismo. Ésta era entre dos lobos…
Uno es diabólico: el miedo paralizador
El otro es bueno: la seguridad y la confianza”.
El nieto, después de unos minutos de reflexión, preguntó a su abuelo: “¿Y qué lobo ganará?”
El anciano Cherokee simplemente respondió: “El que yo alimente”.

Es importante para superar los momentos de cambio tener confianza en uno mismo. Podemos adoptar un papel reactivo o seguir adelante http://bit.ly/zcEnVW, tenemos que descubrir nuestras fortalezas, y ser proactivos marcándonos objetivos a corto plazo. ¿Cuánto dejamos de hacer por el miedo al qué dirán?. Por ejemplo en las entrevistas o en las dinámicas de grupos.

También debemos tener cuidado y revisar nuestro lenguaje interno cuando pasamos por un mal momento. Cuando algo nos sale mal debemos pensar “me he equivocado” y no “soy un torpe”.

Los temores son huellas del pasado, pensamos que no vamos a ser capaces de conseguir pasar una entrevista o de hacer bien un trabajo porque en el pasado tuvimos una mala experiencia. Pero debemos darnos cuenta de que siempre salimos adelante, dando lo mejor de nosotros mismos y luchando a pesar de las circunstancias que nos toque vivir.

Como dijo Nelson Mandela: “No es más valiente el que no tiene miedo, sino el que sabe conquistarlo”.

A mí me gusta mucho el siguiente vídeo, "Atrévete a cambiar" 

video


¡Feliz Semana!