¿Cuándo
sentimos estrés? ¿Es adaptativo o conviene eliminarlo?
La
Organización Mundial de la Salud define al estrés como "un conjunto de
reacciones fisiológicas que preparan al organismo para la acción"
El estrés
al igual que el miedo puede ser adaptativo, por ejemplo cuando se produce para
reaccionar ante una situación de peligro, en ese momento el corazón se acelera,
en el hígado se produce la síntesis y liberación de azúcar para usar nuestra
musculatura; la capacidad respiratoria aumenta para captar más oxígeno,
nuestras pupilas se dilatan, estos cambios fisiológicos nos hacen ser más ágiles
para huir o atacar.
El
problema aparece cuando estos cambios se producen en situaciones que no suponen
un peligro real: objetivos poco realistas, discusiones, más trabajo del que
podemos abordar, dando lugar a algunos de los siguientes síntomas: dolor de
cabeza, tensión muscular, cansancio, gastritis, hipertensión arterial,
irritabilidad, depresión, insomnio, etc.
Para
reducir el estrés es necesario tener un estilo de vida con menos obligaciones,
disfrutar de nuestro tiempo libre, por ejemplo haciendo deporte. Es importante:
- Saber decir “no”.
- Marcarse objetivos a corto plazo.
- Gestionarel tiempo.
- Aprender a tomar decisiones y afrontar los problemas, ya que por sí solos no se solucionan.
La
relajación puede reducir el estrés porque es una respuesta incompatible con éste.
Hay muchos tipos de técnicas de relajación, por ejemplo la respiración diafragmática,
la visualización, el entrenamiento autógeno y la relajación profunda de
Jacobson. Hoy os propongo practicar la respiración diafragmática y la relajación
profunda de Jacobson.
Respiración diafragmática:
Unos hábitos
correctos de respiración son muy importantes para aportar al organismo el oxígeno
necesario para su buen funcionamiento. Una sangre insuficientemente oxigenada
contribuye a aumentar los estados de ansiedad, depresión y fatiga. El ritmo de
vida actual favorece una respiración incompleta, superficial, que no utiliza
toda la capacidad funcional de los pulmones.
El
objetivo de las técnicas de respiración es facilitar el control voluntario de
la respiración y automatizar este control para que pueda ser mantenido hasta en las situaciones de mayor estrés.
La respiración diafragmática consiste en llenar por completo los pulmones. El músculo
llamado diafragma funciona de forma autónoma, como el corazón, y con su forma
de arco contribuye a que se respire a la mitad de nuestra capacidad.
Para
realizar este ejercicio es conveniente aislarse de posibles ruidos y utilizar
ropa cómoda. Se puede realizar sentado en un sillón, apoyando la espalda sobre
el respaldo y las piernas sin cruzar.
Lo
primero que se hace es llamar la atención sobre la respiración, para esto se
coloca una mano sobre el pecho y la otra sobre el abdomen, se respira como lo
hacemos habitualmente y observamos cuál de las dos manos se eleva más. Cuando
respiramos llenando por completo los pulmones, la mano que más se eleva es la
que está situada sobre el abdomen.
Normalmente
se toma el aire por la nariz y se lleva hasta el abdomen, de forma que se eleve
antes la mano que tenemos en el abdomen. A continuación se debe mantener unos
segundos el aire en los pulmones y soltarlo suavemente por la boca.
Este
ejercicio debe repetirse varias veces antes de considerar que se ha aprendido.
Esta práctica se puede realizar siempre que se necesite.
Relajación progresiva de Edmund Jacobson:
Edmund
Jacobson es el creador del método de relajación conocido como relajación
progresiva. Este método pretende un aprendizaje de la relajación progresiva de
todas las partes del cuerpo.
Debe
realizarse en las mismas condiciones que hemos comentado en la respiración profunda.
El
procedimiento a seguir es muy sencillo, consiste en tensar grupos de músculos y
relajarlos, alternativamente. Es importante aprender a diferenciar entre tensión
y relajación y concentrarse en el acto de desplegar los músculos y sentir así
como se vuelven cada vez más y más pesados. Una vez que se hayan relajado todos
los grupos de músculos, se tiene que permanecer sereno y quieto y intentando
formar una imagen mental de alguna escena tranquila. Como un paisaje campestre,
o una playa cálida y desierta, o la imagen de las olas en una bahía tropical.
Con la práctica resultará cada vez más fácil la utilización de estas imágenes
para aumentar su sensación de bienestar y de relajamiento.
A continuación
os dejo un vídeo que da las instrucciones para la relajación progresiva. ¡Feliz
semana relajada!

Muy guay Sonia!! me lo dejo en favoritos!! la próxima vez que alguien me caliente la cabeza durante 20 min con sus problemas con la impresora......en vez de pensar en hincarle el abrecartas! relajare mis muuuusculooosssss jajaja
ResponderEliminarEso, eso! Seguro que te va mejor al fin y al cabo cuando te estresas, lo sufres tú no el quién te lo provoca.
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