lunes, 31 de octubre de 2011

Técnicas de asertividad




Ya vimos en otra entrada al blog, la importancia de la asertividad: capacidad de hacer valer la propia opinión ante los demás. http://bit.ly/sbRY0U
La asertividad está muy ligada a una alta autoestima, si lo que digo y hago es coherente con lo que siento y pienso, tendré una alta autoestima.
Muchas personas tienen dificultades al afrontar algunas situaciones en que han de afirmarse ante otros, por ejemplo, rechazar una petición, pedir un favor, expresar aprobación o desaprobación, etc.
El siguiente cuestionario nos mostrará cuán asertivos somos. Para valorar las siguientes situaciones hipotéticas, tenemos que responder en función de lo que acostumbramos hacer cuando nos encontramos en una de ellas. Si no hemos pasado nunca por una circunstancia similar, nos imaginaremos qué haríamos en ese momento. Debemos indicar mediante el siguiente código hasta qué punto nos describe o caracteriza cada una de las frases siguientes.
Muchas veces no queremos entrar en discusiones, para ello podemos poner en práctica algunas técnicas asertivas, las más conocidas son las siguientes:

Disco roto:

Esta es la técnica más extendida, consiste en repetir el propio punto de vista una y otra vez, con tranquilidad, sin entrar en discusiones ni provocaciones que pueda hacer la otra persona.
Por ejemplo:
·       No has terminado el trabajo que te pedí ayer, como siempre.
·       (Disco roto): Tenía que terminar el trabajo pendiente y no tenía otro momento.
·       Pero es que siempre se quedan las cosas sin terminar, estoy harto.
·       (D.R)- Es verdad, pero en este caso, sabes que no podía hacer ese trabajo en otro momento.
·       Pero es que siempre, por una causa u otra, eres tú el que hace que vayamos con retraso.
·       (D.R)- Será verdad, pero te repito que esta vez no tuve otro remedio que terminar el trabajo que tenía pendiente.

Como se ve, la técnica del disco roto no ataca a la otra persona; es más, hasta le da la razón en ciertos aspectos, pero insiste en repetir su argumento una y otra vez hasta que la otra persona queda convencida o, por lo menos, se da cuenta de que no va a lograr nada más con sus ataques.

Banco de niebla:

Esta es otra de las técnicas que están más extendidas. También se la llama “técnica de la claudicación simulada” 
Consiste en dar la razón a la persona en lo que se considere que puede haber de cierto en sus críticas, pero negándose, a la vez, a entrar en mayores discusiones. Así, se dará un aparente ceder el terreno, sin cederlo realmente, ya que, en el fondo, se deja claro que no se va a cambiar de postura.

Por ejemplo:

·        No tienes el trabajo terminado,  como siempre.
·       (Banco de niebla)- sí, es posible que tengas razón.
·       Claro, como siempre, tienes otras cosas que hacer antes que terminar tu trabajo.
·       (B.N.)- Pues sí, casi siempre tengo otras funciones que hacer antes que terminar ciertos trabajos.
·       Pues estoy harto de que por tu culpa siempre lleguemos tarde con los clientes.
·       (B.N)- Ya, es verdad, siempre llegamos tarde.

La persona está demostrando que cambiará si lo estima conveniente, pero no porque el otro se empeñe en ello. Para esta técnica, es muy importante controlar el tono de voz en el que se emite la respuesta, ya que si se dice de forma dura y tajante o excesivamente despreciativa, puede suscitar agresividad en el interlocutor. El tono debe de ser tranquilo y hasta ligeramente reflexivo, como meditando las palabras que nos dice el otro. De hecho, quizás conviene realmente meditar sobre si la persona está teniendo razón con su crítica.

Técnica del acuerdo asertivo.

Esta técnica se parece algo a la del Banco de Niebla, pero va un poco más allá, ya que no se queda en ceder terreno sin mayores comentarios, sino que deja claro, además, de que una cosa es el error cometido y otra, el hecho de ser buena o mala persona. Es útil en situaciones en las que reconocemos que la otra persona tiene razón al estar enojado, pero no admitimos la forma de decírnoslo.
Por ejemplo:
·       Tú tienes la culpa de que no cerremos a tiempo el trimestre.
·       (Acuerdo asertivo) Tienes razón, este trimestre cerramos tarde por mi culpa, pero sabes que normalmente, cerramos a tiempo.

Esta técnica logra “apaciguar” al interlocutor al admitir el error (si realmente se ha cometido ¿por qué no admitirlo?), pero separa claramente el “hacer” del “ser”. Si aplicamos varias veces esta respuesta con personas que tienden a generalizar, podremos evitar el ser etiquetado en el futuro. No hay cosa más difícil que quitar una etiqueta que alguien nos haya puesto. Esta técnica va encaminada a prevenir que esto ocurra.

Técnica de la pregunta asertiva:

Esta técnica es muy antigua, de hecho responde al dicho de “convertir al enemigo en aliado” y es muy útil por eso.
Consiste en “pensar bien” de la persona que nos critica y dar por hecho que su crítica es bienintencionada (independientemente de que realmente lo sea). Como de todo se puede aprender, obligaremos a la persona a que nos dé más información acerca de sus argumentos, para así tener claro a qué se refiere y en qué quiere que cambiemos (luego dependerá de nosotros el que cambiemos de hecho o no)

·       Por ejemplo: Eres muy lento. No terminas el trabajo a tiempo ¡a este paso nos arruinamos!
·       (Pregunta asertiva) - ¿Qué es exactamente lo que te molesta de mi forma de actuar,  qué no termino a tiempo, que soy lento o que nos vayamos a arruinar? ¿Cómo sugieres que cambie para que no se vuelva a repetir?

Si la persona da respuestas vagas, la obligaremos, por medio de nuestras preguntas, a especificar más. Cuando la crítica es malintencionada o está lanzada al vuelo, sin pensar, la persona pronto se quedará sin argumentos. Mientras que si está fundada en una reflexión, puede que realmente, con sus datos, nos ayude a modificar algo de nuestra conducta. En cualquier caso, esta respuesta rompe los esquemas de nuestro interlocutor, ya que ni nos defendemos ni  respondemos con agresividad a su crítica y, de momento, tampoco cedemos, ya que sólo nos limitamos a preguntar.

En cualquier caso, además de aplicar con soltura las diversas técnicas asertivas para discutir adecuadamente, se hace necesario acordarnos de la recomendación de R. Lombardi: “Si sientes la urgencia de criticar a alguien motivado por el odio o el resentimiento, cierra el pico hasta que tus sentimientos se serenen y te permitan criticar afirmativamente, si todavía lo consideras oportuno.”

Bibliografía:

Castanyer Mayer- Spiess, O:“La asertividad, expresión de una sana Autoestima”
Cuestionario de asertividad de Rathus

lunes, 24 de octubre de 2011

Networking y Red de Contactos




Hoy en día parece que no eres nadie si no estás en Internet, términos como Comunity Manager, Personal Branding cobran importancia en las empresas y en el asesoramiento profesional. Tenemos que estar a la última en las herramientas 2.0 tanto para la búsqueda de empleo como para el desarrollo profesional. Y para alguien que nunca ha escuchado estas expresiones parecerá que escribo en otro idioma, a parte de los anglicismos.

Pues bien, vamos a ir aclarando todos estos conceptos, cuál es su utilidad y cómo se usan.

Si pensamos en cómo obtuvimos nuestros últimos trabajos, seguro que más de uno recuerda que fue a través de algún conocido. Actualmente se ha comprobado que el 80% de los trabajos se consiguen gracias a la red de contactos. Es decir, a través de amigos, familiares o conocidos. Este dato nos indica que es importante crear una buena red de contactos, mantenerla y cuidarla. Esto no significa “entrar a un trabajo por enchufe”, el lema de una persona que trabaja la red de contacto es “oye soy (nuestra profesión), si te enteras de alguna oferta relacionada, cuenta conmigo”.

Muchas veces damos por hecho, que la gente que nos rodea conoce nuestra profesión y situación actual de empleo o desempleo. ¿Sabemos a todo lo que se dedican nuestros conocidos? ¿en qué negocio trabajan y qué servicios ofrecen?.

La red de contactos es la herramienta más efectiva para acceder a oportunidades de ocupación relacionadas con el objetivo profesional. Esta vía de búsqueda de trabajo se llama también networking (trabajo en red) porque se trata de ir tejiendo una red de forma que unas personas hablarán con otras de su búsqueda de trabajo y de esta manera se multiplicarán las posibilidades que su currículum esté en el momento justo, en el lugar preciso. “Más vale llegar a tiempo que cien años de ronda”

Este recurso no suele dar resultados de forma inmediata, pero sí a medio plazo.

El objetivo que se persigue con la red de contactos es acceder a información sobre empresas en las que haya alguna posibilidad de encontrar trabajo o de expandir nuestro negocio.

Podemos realizar nuestra red de contactos apuntando en papel a todas las personas que conocemos (familia, conocidos, antiguos compañeros de trabajo, del colegio, personas de nuestra comunidad, o con las que compartimos hobbies, etc). En uno de los talleres que realizamos, nos contaba un usuario que el último trabajo lo había obtenido gracias a su abuela, ella había comentado la situación de desempleo de su nieto a un conocido que a su vez conocía a otra persona que necesitaba un trabajador con su perfil profesional. Es decir, que aunque nuestros contactos no estén directamente relacionados con nuestra profesión, no deben ser excluidos de nuestra red.

Si utilizamos herramientas 2.0, que es la actitud interactiva y participativa en internet (antes éramos meros consumidores de información) retomaremos estos contactos a través de las redes sociales: Facebook, Linkedin, etc.

Es importante que una vez que hemos recopilado a nuestros contactos, les hagamos saber que estamos buscando trabajo o  demos a conocer nuestro negocio y los servicios que ofrecemos, esto último, sería la labor del Comunity Manager.

El Personal Branding consiste en crear nuestra marca personal, cada vez que creamos un perfil en las distintas páginas de Internet e interactuamos en los diversos foros, estamos dejando una huella digital.

Las empresas que acuden a estos espacios para buscar a los candidatos valoran que tenga:

  • Buena capacidad de comunicación.
  • Una red de contactos sólida. 
  • Creatividad. 
  • Imagen profesional. 
  • Premios y recomendaciones. 
  • Referencias positivas de otras personas.

Evidentemente, si la información que aparece en Internet sobre nosotros es poco profesional, también puede servir para que nos descarten.

Así que debemos cuidar la imagen que proyectamos. Para eso podemos tener redes sociales de uso personal como Facebook, Tuenti o Myspace, y Linkedin, Xing o Viadeo para uso profesional, en estas últimas el perfil que se completa es muy parecido a nuestro curriculum.

Para saber cuál es nuestra Marca Personal en Internet podemos escribir nuestro nombre completo en un buscador y ver qué datos aparecen. A partir de ahí veremos si queremos aparecer en esos sitios, y si es así utilizarlo siempre a nuestro favor mostrando nuestra faceta más profesional. 

domingo, 16 de octubre de 2011

Procrastination





Procrastination es un término inglés, se traduce al español como “dilación”. Hace referencia al tiempo que perdemos y dejamos pasar antes de hacer lo realmente importante. Una expresión que aclara este concepto sería “Deja para mañana lo que puedas hacer hoy”.
Muchas veces estamos saturados con “temas pendientes” que tenemos que realizar, pero no encontramos el momento para hacerlo. O por fin encontramos el momento, pero perdemos el “enfoque en la tarea” y nos distraemos, por ejemplo navegando por la red.
Esto sucede a menudo. Un día, en el taller de Búsqueda Activa de Empleo, estábamos explicando que el 80% de cualquier esfuerzo produce el 20% de resultados, para que valorasen el tiempo que tenían que destinar a buscar trabajo, entonces una chica dijo: “Estoy en paro pero no paro”, decía que en su familia la tenían de “chica de los recados” y en ese momento fue consciente de que hasta ahora no había distinguido lo “urgente de lo importante” que es un paso fundamental a la hora de gestionar el tiempo.
El siguiente relato ilustra perfectamente la diferencia entre “cosas urgentes y cosas importantes”
Un experto asesor en gestión del tiempo quiso sorprender a los asistentes a su conferencia. Sacó un frasco grande de boca ancha. Lo colocó sobre la mesa, junto a una bandeja con piedras del tamaño de un puño, y preguntó: "¿Cuantas piedras piensan ustedes que caben en este frasco?". Después de que los asistentes hicieran sus conjeturas, empezó a meter piedras hasta que llenó el frasco. Luego preguntó: "¿Está lleno?". Todo el mundo le miró y asintió. Entonces sacó un cubo con gravilla. Metió parte de la gravilla en el frasco y lo agitó. Las piedrecillas penetraron por los espacios que dejaban las piedras grandes. El experto sonrió con ironía y repitió: "¿Está lleno?". Esta vez los oyentes dudaron. La mayoría dijeron que no. Entonces puso sobre la mesa un cubo con arena que comenzó a volcar en el frasco. La arena se filtraba en los pequeños recovecos que dejaban las piedras y la grava. Preguntó de nuevo: "¿Está lleno?". Ahora todos dijeron unánimemente que no. Por último, tomó una jarra con un litro de agua y comenzó a verterla en el frasco. El frasco aún no rebosaba. Entonces preguntó: "¿Qué conclusión podemos sacar?". Un alumno respondió: "Que no importa lo llena que esté tu agenda; si sabes organizarte, siempre puedes hacer que quepan más cosas". "¡No!, -repuso el experto-, lo que nos enseña es que si no colocas las piedras grandes primero, nunca podrás colocarlas después. ¿Cuales son las grandes piedras en tu vida? Recuerda, ponlas primero. El resto encontrará su lugar."
Está claro que es importante que sepamos priorizar lo que queremos hacer en nuestra vida. Un ejercicio que podemos hacer es:
  1. Elaboraremos un listado de los temas que tenemos pendientes y que andan pululando en nuestra cabeza, agotando nuestra “energía”
  2. Ahora diferenciaremos de este listado qué es lo urgente y qué es lo importante. Lo marcaremos con distintos colores, por ejemplo en rojo lo urgente y en verde lo importante.
  3. Llega el momento de tomar decisiones, de las cosas que NO son importantes, tacharemos aquellas que vamos a desechar, bien porque no podemos, o bien porque no queremos hacerlas. Al eliminarlas dejan de ocupar espacio en nuestra cabecita con “tengo que….” liberando energía que aprovecharemos para los temas relevantes. Por ejemplo “tengo que ayudar a mi padre a arreglar el trastero”, “tengo que salir a correr ”, “tengo que seguir con el curso de inglés”…
  4. Las tareas que hemos decidido que vamos a llevar a cabo, las ordenaremos de más a menos importantes.
  5. El último paso consiste en pensar de una a tres acciones que vamos a realizar para llevar a cabo las tareas seleccionadas, marcándonos un plazo de tiempo. Por ejemplo si decidimos salir a correr, entonces planificaremos: salir los lunes, miércoles y viernes de 17-18h, por el parque del Retiro y preparar la ropa de deporte para tenerlo todo a punto.  

De esta forma aumentaremos nuestra productividad y tendremos más energía. Esto se puede aplicar en todos los ámbitos de nuestra vida. Sin olvidar que lo primero es lo importante. 

lunes, 10 de octubre de 2011

Autoconocimiento





En los talleres que impartimos de Búsqueda Activa de Empleo y Desarrollo de los Aspectos Personales para la Ocupación, comenzamos por algo clave y fundamental que es el “Autoconocimiento” y el “Autoconcepto”, siempre lanzamos la misma cuestión “¿Os conocéis a vosotros mismos?” la respuesta es unánime “Por supuesto” entonces planteamos la siguiente pregunta “¿Me podrías decir tres características que te definen?” y me atrevería a decir que cerca del 98% de las personas se definen como “responsables, trabajadoras y puntuales”. Ahí detectamos la necesidad de hacer una reflexión que pocos de nosotros hacemos a lo largo de nuestra vida “¿Quién soy?”

El conocimiento de uno nos va a servir para crecer y desarrollarnos. Además a la hora de buscar trabajo es importante saber quién soy para poder dar “mi mejor imagen”.

Debemos ser capaces de definirnos de la manera más realista posible en los aspectos esenciales de nuestro ser: preferencias, gustos, habilidades, fortalezas, debilidades, prejuicios, valores y creencias. Estos dos últimos aspectos sustentan nuestro comportamiento, ya lo veremos en próximas entradas al blog.

¿Cómo se genera esa imagen de nosotros mismos? El concepto de nosotros mismos se sitúa en los primeros años de vida y va evolucionando. Se desarrollará positiva o negativamente según haya sido reforzado. Por eso es importante que cuando interactuemos con niños, reforcemos su buena conducta, porque si constantemente insistimos en su mal comportamiento se puede producir el “efecto pigmaleon o profecía autocumplida”, de tanto repetirle que es mal estudiante, deja de esforzarse y termina siéndolo.

Después de toda esta reflexión debemos ser conscientes de que las circunstancias, nuestra experiencia y quienes nos rodean pueden afectar a nuestra forma de ser, pero procuremos ser “proactivos” y pensar, como dice Stephen Covey: “Soy lo que soy como consecuencia de mis elecciones de ayer” para también poder decir “Ahora elijo otra cosa”.
A continuación planteo un par de ejercicios que sirven para conocernos mejor.
Somos conscientes y tenemos claras muchas de las características que nos definen, pero otras muchas quedan en el inconsciente, ¿cómo podremos acceder a ellas?, lógicamente las conoceremos preguntando a los demás. Podemos realizar el siguiente ejercicio, que consiste en pedir “feedback”
  1. Hacer una reflexión sobre nuestros puntos fuertes y nuestras áreas de mejora, puede ser tanto a nivel personal como profesional, las escribiremos en una tabla.
  2. Preguntar a quién nos conoce bien (familia, amistades y compañeros de trabajo) sobre cuales son nuestras fortalezas y debilidades. Para eso es importante saber aceptar las críticas http://agentelaboral.blogspot.com/2011/10/criticas-constructivas.html.

Otro ejercicio es rellenar la matriz D.A.F.O (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades). Vamos a ver en qué consiste siguiendo este ejemplo “Mi objetivo es encontrar trabajo”
Factores internos
Factores externos.
Debilidades. Factores que te impiden avanzar en tu objetivo.
Una debilidad podría ser falta de confianza en uno mismo. Tendríamos que aumentar la autoestima en la medida de lo posible.
Amenanzas. Aspectos que bloquean el acceso nuestro objetivo. Son difíciles de modificar, tendremos que intentar evitarlas.
Por ejemplo mucha competencia laboral en mi sector.
Fortalezas. Aspectos positivos tuyos.
Una fortaleza sería la experiencia profesional y capacidad de adaptación.
Oportunidades. Son recursos y ayudas que te facilitan conseguir tu objetivo.
Por ejemplo, aumentar mi red de contactos en la búsqueda de empleo.

Es importante tomar un papel activo en nuestras vidas, y dejar de ser “reactivos” y por tanto “víctimas” de las circunstancias. Con estos ejercicios seremos conscientes de en qué podemos mejorar, para después pensar si realmente queremos cambiar o no, esta es una decisión que debemos de tomar libremente. 

lunes, 3 de octubre de 2011

Críticas constructivas.




Desde pequeñitos nos han educado a decir siempre la verdad. Muchas personas se aferran a esta enseñanza y se creen en el derecho de expresar siempre su opinión, otras piensan que están en posesión de la “verdad absoluta” y se creen en la obligación de ilustrarnos con sus palabras. De lo que algunos individuos no son conscientes es de que ni están en la obligación de decir aquello que piensan ya que muchas veces puede resultar demoledor, ni existe una verdad absoluta porque todo depende de la perspectiva desde la que miremos la realidad.
¿Qué ves en el siguiente dibujo?
Imaginemos la siguiente situación; un compañero de trabajo nos facilita un informe que necesitamos para realizar una tarea y le decimos “¿En esto te has tirado tres días? No hay quién lo entienda”. ¿Creemos que con una opinión de este tipo nuestro compañero va a mejorar?, lo más probable es que se ponga a la defensiva, se ha pasado tres días trabajando en algo que le hemos tirado por la borda.
No obstante, tal y como vimos en la anterior entrada de “asertividad” (http://agentelaboral.blogspot.com/2011/09/asertividad.html) es importante el saber expresar nuestras opiniones. Esto no significa disparar lo primero que se nos pasa por la cabeza. Algunas normas básicas para hacer una crítica constructiva son las siguientes:
1.  Expresarla en primera persona “pienso”, “en mi opinión”, “yo creo”; estamos ofreciendo nuestra opinión, no sentenciando.
2.    Dirijamos la crítica a un hecho, una conducta concreta. Ser objetivos, hablando de la acción y no de la persona. Por ejemplo, “este documento resulta difícil de leer, creo que si lo esquematizases sería más sencillo” y no: “eres un desastre, esto no se puede leer”
3.   La persona tiene que percibir que está siendo corregida por su bien, no por despecho.
4.    Con respeto, debe de hacerse de forma que la sensibilidad de la otra persona no se sienta herida.
5.    En el momento adecuado; no es conveniente decir determinadas cosas delante de todo el mundo.
6.    En el tono adecuado. Si una corrección se hace con un tono prepotente, es probable que consiga el efecto contrario al que buscaba.
7.  Cuidando la comunicación no verbal. La mirada ha de ser sincera.
También es fundamental que sepamos admitir una crítica, no somos perfectos, nos equivocamos y debemos de tomarnos este momento como una oportunidad de mejora. Para recibir una crítica:
1.    Debemos tener la mente abierta y ganas de mejorar.
2.    Escuchar activamente, sin interrumpir.
3.    Si hay algo que no nos ha quedado claro, podemos pedir que nos expliquen más concretamente a qué se refieren y/o alternativas de mejora.
4.    No debemos enfadarnos, ni ponernos a la defensiva. Mostraremos nuestro acuerdo total o parcial con lo que nos dicen. Expresando nuestros sentimientos, si nos sientan mal, distinguiendo siempre el fondo de la forma.
5.    No personalizar, por ejemplo si nos dicen que no les ha gustado determinada parte de un trabajo no significa que no les guste nuestra forma de trabajar.
6.    Cuando recibimos la información tendemos a generalizar, omitir y distorsionar, es decir, interpretamos. Procuremos ser objetivos.
7.    Agradecer la aportación que supone la crítica y la posibilidad que brinda de mejorar, aprender y desarrollarse personalmente.
8.    No preguntar aquello para lo que no estamos dispuestos a escuchar determinadas respuestas.
     En el dibujo anterior hay gente que ve una chica joven y otros una mujer anciana. el dibujo es el mismo, es la misma realidad pero tiene dos percepciones distintas. Por lo tanto, seamos flexibles, intentemos ponernos en el lugar del otro y entender su perspectiva, así la comunicación será más fluida y eficaz.