Asertividad, este término no tiene definición en la RAE, es una habilidad que está estrechamente ligada al respeto y cariño por uno mismo y a los demás.
Ser asertivos significa ser capaces de expresar lo que queremos, o que sentimos sin herir a los demás. Esto implica saber escuchar, saber transmitir lo que se desea y por su puesto respetar los sentimientos y las opiniones de la otra persona, favoreciendo un ambiente de cordialidad y confianza.
Lindenfield afirma que “la mayoría de las personas que no tienen confianza en sí mismas se apoyan demasiado en la conducta pasiva y la agresiva”.
Para ser más asertivo tenemos que creer que tenemos derecho a ello:
- Derecho a pedir lo que deseamos, aunque los demás nos digan que no.
- Derecho a tener opiniones, sentimientos, emociones y expresarlos.
- Derecho a hacer afirmaciones lógicas sin tener que justificarlas.
- Derecho a tomar nuestras propias decisiones y afrontar las consecuencias.
- Derecho a elegir cuándo involucrarnos en los problemas de alguien.
- Derecho a no saber algo o no entenderlo.
- Derecho a cometer errores y a tener éxito.
- Derecho a cambiar de manera de pensar.
- Derecho a la privacidad.
Ser asertivo no es fácil, hay gente que lo es de forma natural, pero esto no significa que no se pueda aprender. Y merece la pena.

No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada